Derecho a la información; Un beneficio Neoliberal

30 03 2010

La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, en su artículo diecinueve,  manifiesta el Derecho del  Hombre a la información y a recibirla, esto significa que el ser humano, sólo por existir, después de pensar, puede comunicar ese pensamiento a otros hombres, a través de las distintas manifestaciones, como son las letras, música, pintura, cine, escultura, danza, etc., así mismo derecho a poder recibirla, es decir a retroalimentarse.
Por nuestra parte, el mexicano, no lee libros ni periódicos, prefiere, si bien nos va, escribirlos, como si fuese una cuestión de forma, de sólo escupir o vomitar información sin un fondo ni sustancia, algo así como las mentiras.
Considero, que el oficio o acto de escribir o manifestar, no es una cuestión meramente mecánica, sino de comunicación entre los individuos, la cual hace que las ideas sean perennes, se perpetúen en una sociedad, entre otros beneficios.
Regresando al tema de los Derechos humanos y el mexicano, por el hecho de no leer periódicos ni libros, incluyendo a nuestra clase ilustrada: a los universitarios, se puede concluir que no ejercemos, plenamente, nuestros derechos, consagrados en los Derechos Universales del Hombre.
Lo  delicado del asunto,  radica en que si no practicamos el Derecho a leer, ¿cómo pretendemos poder gozar de los demás si no los conocemos?, y peor aun, considerar justas las obligaciones que  se nos exigen como usuarios de los Derechos, como diría algún filósofo, somos hombres de tercer mundo con obligaciones de primero.
Cabe recordar, que al pagar nuestros impuestos, estamos contribuyendo, queramos o no, al sistema actual, es decir al neoliberalismo, donde también tenemos el derecho a conocer todo lo que se vaya inventando, creando o conociendo, para vivir mejor, pero si no nos informamos, si esperamos a que nos lo diga el noticiario nocturno triple A, no estaremos recibiendo las “mieles” de lo que estamos pagando/creando independientemente de nuestra voluntad.
Mucha de la información, que se incluye en los periódicos, es de índole política, por tanto se me tildará de no reconocer que todo está mal y que no hay más allá de importancia, sin embargo ya por el solo hecho de sentarse a leer, es darnos un espacio a nosotros mismos de reflexión sobre lo que sucede al rededor, no sólo del corto alcance, de lo que nuestros ojos alcanzan, veremos, con una buena elección periodística, más allá de nosotros mismos, quizá nos identifiquemos con esas ideas y pensamientos, lo que hará que no nos sintamos más solos que de costumbre, nos hará sentir en sociedad.
Finalmente, en el fondo de los textos, la información tiene como característica el movimiento político, genera actividad social, lo cual con su crítica constante, deviene en una perfección comunitaria, cabe recordar que en la vida nada está escrito, no se puede saber con exactitud lo que va a suceder, cualquier cosa puede pasar, es de nosotros hacer una sociedad más ilustrada,  algo que en el fondo a nuestra civilización le ha faltado.





Neoliberalismo un extremo

18 11 2009

¿Qué conflictos se suscitan cuando un Estado pierde fuerza?, Tal cuestionamiento intentaré esbozarlo a través del prisma neoliberal, el cual, a mi juicio, parece un suicidio colectivo para los países del llamado tercer mundo.

Unos de los principios rectores del neoliberalismo, es privatizar lo más que se pueda todo aquello que la sociedad necesita para vivir, lo cual ubica a la iniciativa privada, y ya no al Estado, como principal rector de oferta de nuestras necesidades, como sociedad, en su conjunto: agua, luz, agricultura, telecomunicaciones, energía etc., por ende ser un monopolio/detentador de los satisfactores humanos, incluso los primarios.

Así mismo, se puede mencionar, la poca igualdad de uso sobre lo que se produce o inventa actualmente, como educación, ciencia, tecnología, derechos, infraestructura, etcétera, es decir solo aquél que tenga dinero para pagar ciertos beneficios, que proporciona la vida tecnológica, los pueden gozar; por el contrario si existiera un Estado fuerte, permitiría que todos o la mayoría de los ciudadanos, tengan un rango mínimo de igualdad sobre lo que se produce, inventa o existe actualmente, lo cual en el neoliberalismo resulta una utopía.

El neoliberalismo, es un extremo del liberalismo económico, y como todo extremo no es recomendable, su teoría manifiesta que los dueños de todo será la sociedad civil/iniciativa privada, empero en la realidad pertenece a empresas transnacionales que se han adjudicado para su propio beneficio los bienes del planeta, lo cual ha llevado a crisis mundiales como la que ahora nos abraza y de la cual seguramente saldremos más endeudados. Tal axioma, ha probado que su modelo no ha sido mejor que los anteriores y como corolario, los angustiados empresarios, se han tenido que refugiar en la seguridad que les brinda el poder del Estado aval/codeudor de lo que estos producen y venden, como es el caso del Fobaproa en México, esto es endeudar a toda la sociedad por los gastos de unos cuantos.

Este contexto, nos lleva a pensar que ha sido el Estado quien proporciona esa estabilidad a cada  país, incluso a las corporaciones, pero habrá que ser conscientes de los errores cometidos en el pasado. No es viable pensar como solución al comunismo: medida previsible y confirmada con la máxima filosófica “todos los contrarios nacen de sus extremos”, es decir del liberalismo extremo (neoliberalismo) nazca el comunismo (todo es de todos),  ni tampoco solucionarlo dándole poder desproporcionado al Leviatán (Estado), que como ya nos lo ha demostrado la Historia, que el hombre quedó perfectamente disminuido cuando devino en el nazismo.

Por tanto, un equilibrio entre ambos entes sería lo adecuado, Iniciativa Privada y Estado, estableciendo  sus límites en la Constitución Política, de tal forma afianzar el futuro de un país y de su población.

Si no apostamos, los mexicanos, por un país que conserve tal balanza en un justo medio, como lo recomendó Aristóteles, no presionamos, los ciudadanos, con críticas constructivas, a nuestros representantes, corremos el riesgo de tener un país lleno de depredadores industriales trasnacionales y golondrinos, que contaminan países, sobre explotan los recursos no renovables y se van con el botín cuando se terminan, como ejemplo el continente Africano. Demostremos el proceso de maduración que tenemos como sociedad, al elegir un equilibrio del Estado y la Iniciativa privada y no corramos el riesgo, por nuestra desmesurada ambición.

Alejandro Quiñones Salazar








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